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Prioriza tu descanso
Duerme cuando el bebé lo haga; ambos son importantes.
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Cuida tu piso pélvico
Haz ejercicios de Kegel y evita cargar peso en esta etapa.
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Atenta a la tristeza prolongada
Si dura más de dos semanas, acude a tu médico. Para evitarlo: duerme, descansa y apóyate en tu familia y amigos cercanos.
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Alimentación es fundamental
Come proteínas, vegetales y frutas. Evita azúcar, ultraprocesados y alcohol.
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Hidrátate
El agua es básica para sentirte bien y producir suficiente leche materna.
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Mantente alerta
Cambios de temperatura, dolor en la herida o piernas, sangrado abundante o pensamientos negativos hacia ti o tu bebé son motivos de consulta inmediata. No lo dejes pasar.
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Productos seguros
Usa productos que cuiden la salud de tu bebé y pide siempre orientación a tu pediatra.
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Confía en ti
Todo esto pasará. Confía en tu instinto y en el amor que tienes por tu bebé: ese es el mejor estímulo para hacerlo bien.